Del corral
al contenedor.
Un solo sistema para todo el frigorífico: compra de hacienda, faena, cámaras, desposte, expedición y exportación. Con la administración adentro, no al lado.
- Trazabilidad por kilo
- Rendimientos por tropa
- Modo Planta sin internet
- Expedición con doble firma
- Remito electrónico cárnico
- Línea de empaque
- Faena para terceros
- Kosher y halal
- Cerdos en su propia sección
- Autorización de Faena escaneada
- Exportación con sus papeles
- Seguimiento de contenedores
- QR de origen
- Mantenimiento y laboratorio
- Carnicerías con ofertas y compras centralizadas
- Fábrica de chacinados
- Locales con su propio sistema
- Carga inicial desde el sistema anterior
- Varias plantas y empresas
- Recibos con el convenio de la carne
Hacienda, faena y desposte
El día de la planta,
en un solo hilo.
La tropa se compra en el remate, entra al corral con su DT-e (Documento de Tránsito electrónico), se programa para faenar, pasa por la playa y termina en cajas. Cada paso arranca donde terminó el anterior: nadie vuelve a cargar lo que ya se cargó.
El programa del día se arma con las tropas que están en corrales. Mientras se faena, la pantalla calcula a qué hora termina con el ritmo que lleva la línea, no con el teórico.
- La compra, con su liquidaciónRemate, pantalla o directa. Hacienda, comisión y flete se calculan mientras se carga la liquidación del consignatario; el IVA (Impuesto al Valor Agregado) se propone con un toque y se revisa. Todo queda como el costo puesto en planta.
- La faena, programadaQué tropas entran, en qué orden, cuántas cabezas y con qué equipo. Al cerrar el día, lo que no se faenó vuelve a corrales para programarlo otra vez.
- El desposte, por loteLas medias que ya cumplieron las horas de frío, las cajas por corte y las mermas. Un lote no mezcla carne de dos dueños: la base no lo permite.
Cumplimiento normativo
La tropa no entra a la playa
sin sus papeles.
El pago a cuenta del IVA, las contribuciones y la Autorización de Faena se controlan antes del primer animal. Si la planta lo exige, la balanza de la playa no pesa una tropa a la que le falta algo.
La ficha de la tropa dice qué le falta para faenarse y cuánto hay que pagar. La Autorización de Faena es la del SIF (Sistema Integral de Faena), firmada por el Servicio de Inspección Veterinaria.
- Los pagos, calculadosEl pago a cuenta de IVA de cada DT-e, con los valores por cabeza de las tablas de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), y la cuota mensual de contribuciones, con la faena del trimestre anterior. Los cerdos, con su propio régimen y su tabla.
- La caravana, en el garrónLa caravana electrónica se lee al recibir y en la línea, y queda ligada al animal, a sus medias y a sus cuartos. Las leídas se cotejan con las que declara el DT-e.
- El romaneo, sin tipearlo dos vecesEl archivo del Resultado de Faena sale del romaneo, listo para importar en el SIGICA (Sistema Integrado de Gestión de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria).
- La matrícula, a la vistaLa ficha avisa si el titular o la planta no tienen vigente la matrícula SIOCAL (Sistema de Información de Operadores de Carnes y Lácteos) que se cargó.
La Autorización de Faena,
con una foto del papel.
La autorización que se confecciona en el SIF y vuelve firmada se escanea con el celular o se sube en PDF. En el mismo equipo, sin conexión, el sistema lee el C.U.T. (Código Único de Tropa) de cada renglón y el texto, reconoce cada tropa y deja en amarillo lo que hay que revisar con el papel en la mano. El sistema no se conecta con el SIF: registra lo que pasó ahí, con quién, cuándo y por qué.
- Vale para su díaVigente y firmada, habilita la faena de su fecha y no otra. Se cierra con el Resultado de Faena de cada tropa; anulada o eliminada, no habilita nada.
- Faena de emergenciaQueda quién la habilitó por el Servicio de Inspección Veterinaria, y el pago a cuenta de IVA puede esperar las 72 horas que permite la norma.
Así queda una autorización leída en la demostración, con un papel de ejemplo armado con las tropas en corrales. Nada se guarda hasta que alguien la revisa y toca Guardar; el papel queda adjunto.
El remito cárnico,
desde Expedición.
El Remito Electrónico Cárnico (REC) se arma con lo que se escaneó al cargar, por producto y por tropa, y se pide a ARCA desde Expedición. Si la planta lo exige, ningún camión de carne sale sin su remito. La factura de carne lo lleva asociado: sin él, no se pide el CAE (Código de Autorización Electrónico).
- Carne de tercerosLa planta emite el remito como depositaria, y acepta del todo, en parte o rechaza los que recibe.
- La compra directa, liquidadaLa liquidación de la hacienda comprada al productor se arma desde la ficha de la compra y se pide a ARCA. En producción se habilita después de probar el formato en homologación.
Así queda un remito en la demostración, donde ARCA está simulada. Las conexiones con ARCA están programadas según los manuales oficiales de cada web service: en cada planta se prueban en homologación, el entorno de prueba de ARCA, y después pasan a producción con los certificados de la empresa.
Cerdos
El cerdo, con su
propio circuito.
Si la planta faena porcinos, el menú suma la sección Cerdos, aparte de lo bovino: la hacienda, antes de faenar, la faena con una res entera por animal, los romaneos, las cámaras, el desposte, los subproductos y los remitos. Cada pantalla muestra lo suyo, con las reglas de su especie.
El romaneo de playa de una tropa de cerdos, con el resumen que pide el Resultado de Faena. Cada clasificación lleva la sigla de la clasificación oficial de reses porcinas, y lo que todavía no está verificado lo dice en la misma pantalla.
- Su régimen, no el bovinoEl pago a cuenta de IVA de cada DT-e de cerdos sale de la tabla de porcinos de ARCA. Sin un valor vigente, el pago queda sin importe y lo avisa: nunca toma el de bovinos.
- Los papeles de la faenaEl romaneo en PDF y Excel y el archivo para el SIGICA, con los códigos de porcinos de su manual de importación.
- De la res a la cajaDesposte en cortes de cerdo, cajas que dicen «carne porcina», subproductos por especie y el remito cárnico con el código de la res porcina.
En la playa,
una res por animal.
El Modo Planta de Cerdos ofrece sólo las tropas porcinas. Cada animal es una res entera, sin lado ni dentición: se toca la clasificación y el destino comercial, se carga el porcentaje magro si la planta lo mide, y se pesa como siempre.
El programa del día es uno por planta, con las dos especies; cada línea lleva su ritmo. La alícuota de la carne de cerdo y su liquidación se confirman con el contador de cada planta.
Rendimientos
Qué queda
de mil kilos.
Entre lo que se paga en pie y lo que se cobra en caja hay tres pasos donde se pierde peso. En un frigorífico el negocio se define ahí, y medio punto de rinde sostenido en el año se ve en el balance.
De mil kilos en pie quedan 392 en cajas. El sistema muestra cuánto se fue en cada paso y contra qué objetivo, con los números de la faena real, no de una planilla aparte.
- Por tropa
- Por productor
- Por consignatario
- Por categoría
- Por día
Mirado por productor, deja de ser un número de planta y pasa a ser una decisión de compra: a quién conviene comprarle la próxima tropa.
Empaque y pallets
Cada pieza pesada,
cada caja escaneada.
En el empaque primario, cada pieza se pesa, se etiqueta y toma su calibre por el peso. La caja se arma escaneando lo que entra, y no se cierra si el peso no da.
Una caja de bife angosto de calibre 7 UP: tres piezas escaneadas y la caja pesada contra la suma de sus piezas, dentro de la tolerancia. Recién ahí se cierra y sale su etiqueta. En este puesto no hay balanza conectada y el peso se escribe; con balanza, entra solo.
- El calibre, por pesoCada corte tiene sus rangos. La pieza nace con su calibre, su mesa y su lote, y una caja no mezcla calibres si la regla lo pide.
- La caja, controladaEl neto contra la suma de las piezas o contra el peso fijo, con la tolerancia de cada corte. Fuera de tolerancia, no se cierra.
- La producción, por mesaPiezas, kilos, kilos por hora y rinde de cada mesa de desposte, con varios puestos trabajando a la vez.
El pallet, con su código
de embarque.
El pallet se arma escaneando cajas y se cierra con su neto, su bruto calculado y su SSCC (Serial Shipping Container Code, el código seriado de contenedor de embarque de GS1, la organización de los códigos de barras), que sale con el prefijo GS1 de la empresa. En Expedición, escanear el pallet carga todas sus cajas de una vez.
- La etiqueta de cada clientePlantillas por cliente, destino o producto, con el mismo diseño en pantalla, en PDF y en ZPL (Zebra Programming Language, el lenguaje de las impresoras Zebra).
- Contramarcas del importadorCon sus límites, su cupo y la aprobación de otra persona. Y la información nutricional de cada producto.
La etiqueta logística de un pallet cerrado, con su SSCC en código de barras. En la demostración lleva el prefijo 952 de demostración de GS1; en la planta, el de la empresa.
Pedidos y expedición
Ningún camión sale
con la caja equivocada.
El pedido se carga escaneando cada media y cada caja. Si algo no corresponde —un corte no habilitado para el mercado del pedido, carne de otro dueño, algo vencido, bloqueado o que ya está en otro camión— la base no lo deja subir.
La salida la aprueba alguien que no preparó la carga. Cada camión sale con dos firmas.
- El stock, propuestoPor orden de entrega y por vencimiento, la pantalla propone qué cargar y avisa antes si un pedido no se cubre con lo que hay en cámara.
- Nadie aprueba lo suyoQuien prepara no firma la salida. Es la misma regla que sigue el circuito de depósito de la administración.
- Sale con todo hechoPatente, chofer, precintos y temperatura de carga. El remito electrónico cárnico, la factura precargada y, con un toque, el mensaje para el cliente.
- Se factura lo que subióNo lo que se había pedido. Los kilos de la factura son los de cada media y cada caja que subió al camión.
Trazabilidad
Cada caja sabe
de qué tropa salió.
No es un número de lote pegado al final. Cada kilo arrastra su historia desde el campo: qué tropa, qué DT-e, qué lote, qué cámara, qué corte y en qué contenedor se fue. La media res, además, con su garrón.
Se escanea la etiqueta de la caja y aparece todo el camino, con la fecha de cada paso: el campo, la compra, la recepción, la faena, el desposte y dónde está hoy.
Recall
Y si hay que retirarla, en minutos.
El día que el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) avisa, la pregunta no es dónde está el papel: es cuántos kilos salieron, a quién y qué queda en planta. El sistema ya lo sabe.
Lo que está en planta queda bloqueado: nadie puede despacharlo, ni siquiera si ya estaba cargado en un camión en preparación, hasta cerrar el recall. Para cada cliente se arma el aviso para compartir, y al marcarlo queda registrado quién avisó y a qué hora.
- Kilos alcanzados
- Lo que se bloquea en planta
- A qué clientes avisar
- Qué contenedores están en viaje
- Informe del recall en PDF
Modo Planta
La línea no espera
a que vuelva internet.
En el puesto de romaneo hay guantes, frío y ruido. La pantalla muestra un número gigante y botones grandes. Y si se corta la conexión, sigue pesando: cuando vuelve, sincroniza sin que nadie haga nada.
Con la balanza conectada, el peso entra solo, la tara del gancho se descuenta en el indicador y la etiqueta sale por la Zebra de la playa, desde la computadora o desde un teléfono Android. En el teléfono, el operario escribe el peso.
Tres niveles, según la planta.
No todas las plantas tienen las balanzas conectadas, y el sistema no obliga a cambiarlas. Cada puesto trabaja en el nivel que le toca, y se puede subir de nivel cuando la planta quiera.
- Se tipeaEl operario carga el peso a mano. Es el piso, y alcanza para arrancar mañana.
- Se saca una fotoSe fotografía el ticket de la balanza, el operario escribe el peso y la foto queda de respaldo.
- Se conectaLa balanza manda el peso al puesto fijo con el protocolo de su indicador: Toledo, Mettler-Toledo y otros. Nadie tipea nada.
Los protocolos de las balanzas, las impresoras Zebra y los lectores están programados según los manuales de cada fabricante y probados con simulador; se ponen a punto con los equipos de cada planta.
Cámaras y túneles
Qué hay en cada cámara,
y de quién es.
Ocupación, antigüedad y vencimientos de cada cámara, por dueño, incluido el frío alquilado a terceros. Y preparado para mostrar la temperatura de cada una cuando la planta conecta sus sensores.
Todas, de un vistazo
Propio y de terceros, oreo, cámaras y túneles, con su ocupación y los días que lleva la mercadería. En la demostración, las temperaturas son lecturas de ejemplo.
Y una por una
Qué hay adentro, por tropa, dueño y mercado. Con los sensores de la planta conectados, suma la curva de las últimas horas y el aviso cuando se va de rango.
Mantenimiento y laboratorio
Las máquinas
que hacen el frío.
Compresores, evaporadores, condensadores, la sala de máquinas y los efluentes: cada equipo con sus paradas, sus órdenes de trabajo, su preventivo y sus repuestos. Si se para uno crítico, avisa al celular.
Lo que está parado ahora, el preventivo vencido, la última ronda con lo que se fue de rango y los repuestos que hay que reponer. Y la disponibilidad de los equipos críticos en el mes.
- Órdenes de trabajoCorrectivas, preventivas, de mejora o de inspección, con lo que se hizo, las horas hombre y los repuestos usados.
- Preventivo por días u horasCada vencimiento aparece en Pendientes. Al terminar la orden, el plan se renueva.
- Rondas y pañolLas lecturas de la sala de máquinas, con lo fuera de rango marcado, y el stock de repuestos con su mínimo.
El laboratorio,
atado a la tropa.
Cada muestra queda atada a una tropa, a un lote de desposte, a una caja o a la planta, con su laboratorio y su protocolo. Cada resultado se compara con los límites que fija la planta.
- Fuera de norma, retenidoSi el análisis es de los que retienen, lo que salió de lo analizado queda frenado en planta, como en un recall, hasta que alguien lo libera con su motivo.
- La cámara de retenciónLo retenido se ve como una cámara más, con su motivo. Al liberarlo, vuelve a su lugar.
Una muestra del trimming salió fuera de norma: las 107 unidades que salieron de ese lote y siguen en planta quedaron retenidas, con el aviso urgente y la tarea en Pendientes.
Faena para terceros
El matarife entra
y ve lo suyo.
Los que faenan en su planta tienen su propio acceso: sus tropas, sus medias reses, su stock en cámara y su cuenta. Nada más que lo suyo. Y a fin de mes, la liquidación del servicio se arma con el contrato de cada uno.
Cada tropa faenada, cada lote despostado y la estadía en cámara del mes se valorizan con el contrato vigente. Lo que no tiene contrato se frena en rojo en vez de facturarse mal, y nada se cobra dos veces.
- Por kilo, como se pactóVivo, en gancho o frío: el contrato define sobre qué peso se factura el servicio.
- Cada kilo con su dueñoLa tropa, la media res y la caja saben de quién son. La planta nunca mezcla.
- El recupero es de la plantaCueros, menudencias y sebo van a Subproductos al cerrar la faena de la tropa, con su rinde en plata por cabeza.
En su portal, el matarife ve el romaneo res por res —con el peso y la tipificación de cada una—, cuánto rindió su tropa, qué le queda en cámara, qué se le va a facturar y su cuenta corriente: lo que debe, lo vencido y lo que pagó, comprobante por comprobante. Eso reemplaza el PDF del romaneo por WhatsApp y el llamado de las siete de la tarde preguntando cuánto rindió.
Carnicerías propias
Del gancho
al mostrador.
Si el grupo tiene carnicerías, cada local es una planta más: recibe la carne con su remito, vende en el iPad del mostrador con la etiqueta de la balanza, factura con su propio punto de venta y cierra su caja. La trazabilidad no se corta en la puerta del frigorífico.
La central arma las ofertas de la cadena; la encargada de un local, las de su local, hasta el tope de descuento que fija la central. El mostrador las aplica solo y cada oferta muestra lo que vendió.
- Ofertas y combosPrecio especial, porcentaje, lleve tres y pague dos, y combos que llevan carne por kilo, por día y franja horaria. Si el cliente lleva más kilos, van con el mismo descuento.
- El encargado, con lo suyoVe y carga sólo lo de su local: ventas, caja, stock, pedidos y ofertas. Lo controla la base, no sólo la pantalla.
- La reposición, sugeridaLo que se vende por día hasta la próxima entrega, menos lo que hay y lo que viene en camino. El pedido llega directo a Expedición.
El almacén,
comprado en un solo lugar.
Bebidas, carbón y almacén: cada local manda su pedido, y la central lo junta en una orden por proveedor, al precio negociado. Cada orden elige si se entrega en cada local o en el depósito central, que después lo manda a cada local.
- Entra lo que llegóEl stock suma al recibir, al costo negociado. Lo que el proveedor manda de más se rechaza con su motivo y sale en el PDF de la orden.
- La factura, contra la ordenUna por orden, con lo recibido. Si el precio facturado no es el negociado, la diferencia queda marcada.
Una orden recibida: lo que vino de más quedó rechazado, y la factura del proveedor cobró el carbón más caro que lo negociado. El stock quedó al precio de la orden.
Mercados y exportación
Cada mercado
tiene sus reglas.
Mercado interno, Unión Europea y cuota Hilton, China, Israel y halal, cada uno con el rito que exige, su etiqueta y sus papeles. Si el pedido dice el mercado, la base rechaza la caja que no está habilitada para él.
- Kosher y halal, completosEl equipo rabínico y la certificadora trabajan adentro del sistema: dictámenes, glatt y rechazos quedan en la trazabilidad de cada media res.
- Habilitaciones en la cajaCada caja nace sabiendo a qué mercados puede ir: los de la planta y, según el dictamen ritual, Israel o halal.
- El embarque, seguidoDel contenedor a destino: los hitos del viaje, la curva del termógrafo y la llegada estimada.
- Documentos en su lugarCada comprobante queda atado a la tropa y a la caja que respalda.
Documentos de exportación
Los papeles salen
con la carga.
Lo que se escaneó al cargar el contenedor es lo que va en los papeles. El packing list, el remito al puerto y el rótulo de cada caja se arman con los kilos reales, en el idioma del destino.
Un contenedor a Yeda, con sus papeles como salen del sistema. El packing list suma el peso de los pallets al bruto y cierra con la certificación de pesos; los rótulos llevan los textos en árabe que se usan en los países del Golfo.
- Lo que pide cada destinoEl sanitario con su modelo, halal, kosher, Angus, origen y Hilton. Se anota el número de cada uno y a cuál reemplaza.
- Packing list y troop listUno por contenedor, con pallets, rubros y marcas. Y el traceability report, tropa por corte.
- Vida útil por mercadoSi una caja lleva un vencimiento más largo que el que admite el destino —120 días para la carne enfriada al Golfo— o vence antes de la llegada, la ficha del embarque lo avisa.
Contenedores en viaje
El contenedor, seguido
hasta que llega.
Cada contenedor tiene su ficha con los hitos del viaje y la curva del termógrafo. El sistema está preparado para consultar a cada naviera con las credenciales que ella le da a la planta; mientras tanto, los hitos se cargan a mano.
Cada contenedor tiene su ficha: lo que lleva, los hitos del viaje, la curva de temperatura y todos sus papeles, para bajarlos juntos o compartirlos. En la demostración, los hitos están cargados a mano y la curva es de ejemplo.
- Preparado para cada navieraLee el estándar DCSA (Digital Container Shipping Association) de las grandes navieras, con las credenciales que cada una le da a la planta. Sin ellas, los hitos se cargan a mano.
- El termógrafo que elijaRecibe las lecturas del que transmite en viaje, cuando su proveedor las manda, o lee el archivo (CSV o texto) del que se descarga al llegar.
- El informe de temperaturaSale en PDF, para el importador o ante un reclamo.
QR de origen
Del otro lado del mundo,
escanean la caja.
Cada caja lleva un código que abre una página con su historia: en qué campo se crió, cuándo se faenó, en qué planta se elaboró y hasta cuándo se puede consumir.
Sale en castellano o en inglés, según el teléfono de quien la abre. No muestra precios, clientes ni nada de la operación: sólo lo que la planta decide contar.

La administración, adentro
Un sistema,
no dos.
La compra de hacienda termina en una cuenta corriente con el consignatario, y esa cuenta se paga con un e-cheq. Si eso vive en otro programa, alguien lo vuelve a tipear todos los días.
BTMS Frigo trae la administración del día a día: facturación electrónica para ARCA, bancos en pesos y dólares, e-cheqs y cheques de papel con su foto, impuestos, flujo de fondos e informes para el contador.
El jefe de planta ve su día; la dirección ve el grupo consolidado. La misma app, y cada rol ve sólo lo que le toca.
Cheques y tesorería
El cheque de papel
también se controla.
En la hacienda todavía se paga con papel. Cada cheque se carga con la foto del frente y del dorso; tipeando la banda de números de abajo, se completan el banco, la sucursal y el número.
- La ley, adentroPlazos de presentación, los 360 días del diferido, los topes de endoso y el «no a la orden».
- Dónde está el papelEn la caja fuerte, en el banco con su boleta o entregado a un proveedor.
- Avalado y descontadoLa SGR (Sociedad de Garantía Recíproca) que lo avala y dónde se descontó: en el banco o en el mercado.
Los e-cheqs se cargan subiendo el PDF del banco y se revisan antes de guardarlos; los de papel, con su foto. Los dos viven en la misma cartera y cuentan igual en la posición.
Personal y sueldos
El reloj de la planta
llega al recibo.
Legajos, convenio de la carne, horarios por sector, licencias y liquidación, en el mismo sistema que pesa las medias reses. Las marcaciones se importan del reloj de la planta y el presentismo se calcula con ellas.
Un vistazo al mes: quién llegó tarde, a quién le falta una marca, quién está de licencia y quién está en la planta ahora mismo.
- El premio sale de la faenaCabezas faenadas en la planta de cada operario, los días que marcó entrada. Nadie arma la planilla a mano.
- Convenio y escalasCategorías, antigüedad, presentismo y cuota sindical según el convenio, con las escalas que carga la planta. Fuera de convenio, con su propio básico.
- Cada planta, su genteVarias empresas y plantas, cada una con su nómina, sus horarios y sus cargas sociales.
Asistente con inteligencia artificial
«¿Cuánto le facturo
a Pérez este mes?»
Escrito así, en castellano, tiene respuesta. El asistente busca en los datos de la planta, cruza lo que ya se facturó con los contratos vigentes y contesta con números. No arma un informe para que alguien lo interprete después.
La respuesta no se queda en el número: avisa que un renglón de desposte está frenado por no tener contrato, y abre la pantalla donde se ve. En la demostración sin conexión a la inteligencia artificial, como en esta captura, las respuestas son de ejemplo, armadas con las mismas cuentas del sistema.
- Los números los saca el sistemaLas cuentas las hace la app, como en cualquier pantalla; el asistente las lee y las explica. No estima ni redondea por su cuenta.
- Dice lo que todavía no sabeSi una tropa está en oreo, avisa que el rinde final va a cambiar en vez de dar un número que mañana no cierra.
- Se le pide y lleva«Abrir Expedición» abre la pantalla. Y para quien no conoce el sistema, arranca un recorrido guiado.
- Averigua, no emiteNo emite comprobantes ni firma por nadie. Eso lo sigue haciendo una persona, con su rol y su firma.
En cada instalación se conecta con la clave de inteligencia artificial de la empresa. En la demostración, contesta sobre la planta de ejemplo.
En cualquier pantalla
La misma empresa,
en cualquier pantalla.
No hay una versión para la computadora y otra recortada para el celular: es el mismo sistema, que se acomoda a la pantalla que haya a mano. En el teléfono se instala como una app más, y sin señal se sigue cargando y consultando.
Computadora
La oficina: el día completo, los informes y la facturación.
Tablet
La recorrida por las cámaras, con la pantalla en la mano.
Teléfono
La planta en el bolsillo, esté donde esté.
- Se instala como app
- Carga y consulta sin conexión
- Sincroniza al volver la señal
- Nada que instalar en la oficina
- iPhone, Android, Mac y Windows
A la medida de cada planta
Ninguna planta es tan chica,
ni tan grande.
BTMS Frigo se arma con los módulos que cada planta usa y crece con ella. Lo que hoy está apagado se prende el día que hace falta, en la misma base y con los datos de siempre: no hay que cambiar de sistema ni migrar nada.
- La planta chicaArranca con lo justo: la hacienda, la faena, las cámaras y la administración. Si las balanzas no están conectadas, se tipea o se saca una foto del ticket.
- La planta que creceSuma el desposte, la expedición, sus carnicerías o su fábrica de chacinados cuando los necesita, y conecta las balanzas cuando quiere.
- El grupoVarias plantas y sociedades, carnicerías propias, exportación y el grupo consolidado, en el mismo sistema.
Cada instalación se pone en marcha con una guía paso a paso que no avanza hasta comprobar que el paso anterior quedó cumplido: nada queda a medio hacer.
Confidencialidad
Sus datos son suyos.
BTMS administra el servidor, pero mira los datos de la empresa sólo con su permiso, como dice el convenio de confidencialidad que se firma con cada cliente. Y lo controla la base de datos, no sólo la pantalla.
- Por un plazoQuien administra autoriza al soporte por 2 horas, 24, 48 o 7 días, y anota para qué.
- RevocableEl permiso se corta en el acto, cuando la empresa quiere. No se alarga: si hace falta más tiempo, se da otro.
- RegistradoCada autorización y cada ingreso del soporte quedan anotados, con quién, para qué y cuándo. Nada de eso se borra.
La empresa tampoco entrega su clave fiscal: para facturar por ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), autoriza a BTMS con su propia clave y lo puede revocar cuando quiera. Y los datos se los lleva cuando quiere: todo sale en Excel, cada listado y la copia completa de todas las tablas.
Todas las funcionalidades
Todo lo que hace,
en una sola lista.
Más de doscientas funciones, agrupadas como se trabaja en la planta: de la hacienda a la exportación, y de la tesorería a los sueldos.
BTMS Frigo
Hecho para su planta.
Cada frigorífico tiene su circuito, sus contratos, sus mercados y su nivel de tecnología. El sistema se confecciona sobre eso: no se programa de cero ni se fuerza a la planta a trabajar de otra manera.
La demostración se hace con usted, sobre el circuito de su planta. Se pide por WhatsApp.
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