BTMSFrigo
by Business Tailor Made Solutions

Del corral
al contenedor.

Un solo sistema para todo el frigorífico: compra de hacienda, faena, cámaras, desposte, expedición y exportación. Con la administración adentro, no al lado.

Pantalla de inicio de la planta a media mañana: 380 de 536 cabezas faenadas, la hora a la que termina la línea, el rinde al gancho, lo que hay en cámaras, las tropas del día y los avisos.

Hacienda, faena y desposte

El día de la planta,
en un solo hilo.

La tropa se compra en el remate, entra al corral con su DT-e (Documento de Tránsito electrónico), se programa para faenar, pasa por la playa y termina en cajas. Cada paso arranca donde terminó el anterior: nadie vuelve a cargar lo que ya se cargó.

La faena de hoy: 380 de 536 cabezas, la línea en marcha a 68 cabezas por hora y que termina a las 12:58, las tropas en corrales sin programar y el programa del día, tropa por tropa.

El programa del día se arma con las tropas que están en corrales. Mientras se faena, la pantalla calcula a qué hora termina con el ritmo que lleva la línea, no con el teórico.

  • La compra, con su liquidaciónRemate, pantalla o directa. Hacienda, comisión y flete se calculan mientras se carga la liquidación del consignatario; el IVA (Impuesto al Valor Agregado) se propone con un toque y se revisa. Todo queda como el costo puesto en planta.
  • La faena, programadaQué tropas entran, en qué orden, cuántas cabezas y con qué equipo. Al cerrar el día, lo que no se faenó vuelve a corrales para programarlo otra vez.
  • El desposte, por loteLas medias que ya cumplieron las horas de frío, las cajas por corte y las mermas. Un lote no mezcla carne de dos dueños: la base no lo permite.

Cumplimiento normativo

La tropa no entra a la playa
sin sus papeles.

El pago a cuenta del IVA, las contribuciones y la Autorización de Faena se controlan antes del primer animal. Si la planta lo exige, la balanza de la playa no pesa una tropa a la que le falta algo.

La ficha de la tropa dice qué le falta para faenarse y cuánto hay que pagar. La Autorización de Faena es la del SIF (Sistema Integral de Faena), firmada por el Servicio de Inspección Veterinaria.

  • Los pagos, calculadosEl pago a cuenta de IVA de cada DT-e, con los valores por cabeza de las tablas de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), y la cuota mensual de contribuciones, con la faena del trimestre anterior. Los cerdos, con su propio régimen y su tabla.
  • La caravana, en el garrónLa caravana electrónica se lee al recibir y en la línea, y queda ligada al animal, a sus medias y a sus cuartos. Las leídas se cotejan con las que declara el DT-e.
  • El romaneo, sin tipearlo dos vecesEl archivo del Resultado de Faena sale del romaneo, listo para importar en el SIGICA (Sistema Integrado de Gestión de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria).
  • La matrícula, a la vistaLa ficha avisa si el titular o la planta no tienen vigente la matrícula SIOCAL (Sistema de Información de Operadores de Carnes y Lácteos) que se cargó.

La Autorización de Faena,
con una foto del papel.

La autorización que se confecciona en el SIF y vuelve firmada se escanea con el celular o se sube en PDF. En el mismo equipo, sin conexión, el sistema lee el C.U.T. (Código Único de Tropa) de cada renglón y el texto, reconoce cada tropa y deja en amarillo lo que hay que revisar con el papel en la mano. El sistema no se conecta con el SIF: registra lo que pasó ahí, con quién, cuándo y por qué.

  • Vale para su díaVigente y firmada, habilita la faena de su fecha y no otra. Se cierra con el Resultado de Faena de cada tropa; anulada o eliminada, no habilita nada.
  • Faena de emergenciaQueda quién la habilitó por el Servicio de Inspección Veterinaria, y el pago a cuenta de IVA puede esperar las 72 horas que permite la norma.
Una Autorización de Faena leída del papel en la demostración: el número, la fecha de faena y la planta; la tropa 2695 con sus 19 cabezas y su C.U.T. leído del código de barras; firmada por el Servicio de Inspección Veterinaria y quién firmó.

Así queda una autorización leída en la demostración, con un papel de ejemplo armado con las tropas en corrales. Nada se guarda hasta que alguien la revisa y toca Guardar; el papel queda adjunto.

El remito cárnico,
desde Expedición.

El Remito Electrónico Cárnico (REC) se arma con lo que se escaneó al cargar, por producto y por tropa, y se pide a ARCA desde Expedición. Si la planta lo exige, ningún camión de carne sale sin su remito. La factura de carne lo lleva asociado: sin él, no se pide el CAE (Código de Autorización Electrónico).

  • Carne de tercerosLa planta emite el remito como depositaria, y acepta del todo, en parte o rechaza los que recibe.
  • La compra directa, liquidadaLa liquidación de la hacienda comprada al productor se arma desde la ficha de la compra y se pide a ARCA. En producción se habilita después de probar el formato en homologación.
Un remito electrónico cárnico de la demostración, marcado como ejemplo sin validez fiscal: su código de remito, el titular y el destinatario, el transporte, el chofer y el viaje, y veinte medias reses de la tropa 2654.

Así queda un remito en la demostración, donde ARCA está simulada. Las conexiones con ARCA están programadas según los manuales oficiales de cada web service: en cada planta se prueban en homologación, el entorno de prueba de ARCA, y después pasan a producción con los certificados de la empresa.

Cerdos

El cerdo, con su
propio circuito.

Si la planta faena porcinos, el menú suma la sección Cerdos, aparte de lo bovino: la hacienda, antes de faenar, la faena con una res entera por animal, los romaneos, las cámaras, el desposte, los subproductos y los remitos. Cada pantalla muestra lo suyo, con las reglas de su especie.

El romaneo de playa de porcinos de la tropa 2699: 70 cabezas sin decomisos, 6.075,2 kg al gancho, 140 cuartos delanteros y 140 traseros, un rendimiento de 76,13 % y el resumen para el Resultado de Faena por clasificación y destino comercial, con los botones del Excel, el archivo para el SIGICA y el PDF.

El romaneo de playa de una tropa de cerdos, con el resumen que pide el Resultado de Faena. Cada clasificación lleva la sigla de la clasificación oficial de reses porcinas, y lo que todavía no está verificado lo dice en la misma pantalla.

  • Su régimen, no el bovinoEl pago a cuenta de IVA de cada DT-e de cerdos sale de la tabla de porcinos de ARCA. Sin un valor vigente, el pago queda sin importe y lo avisa: nunca toma el de bovinos.
  • Los papeles de la faenaEl romaneo en PDF y Excel y el archivo para el SIGICA, con los códigos de porcinos de su manual de importación.
  • De la res a la cajaDesposte en cortes de cerdo, cajas que dicen «carne porcina», subproductos por especie y el remito cárnico con el código de la res porcina.

En la playa,
una res por animal.

El Modo Planta de Cerdos ofrece sólo las tropas porcinas. Cada animal es una res entera, sin lado ni dentición: se toca la clasificación y el destino comercial, se carga el porcentaje magro si la planta lo mide, y se pesa como siempre.

El programa del día es uno por planta, con las dos especies; cada línea lleva su ritmo. La alícuota de la carne de cerdo y su liquidación se confirman con el contador de cada planta.

El Modo Planta de cerdos: el garrón 429 de la tropa 2696, res entera, 94,6 kg tipeados, la clasificación con capón elegido, el destino comercial y el porcentaje magro.

Rendimientos

Qué queda
de mil kilos.

Entre lo que se paga en pie y lo que se cobra en caja hay tres pasos donde se pierde peso. En un frigorífico el negocio se define ahí, y medio punto de rinde sostenido en el año se ve en el balance.

La cascada de rendimiento de los últimos 30 días: de 1.000 kg en pie a 575 al gancho, 563 en frío y 392 en cajas, con lo que se pierde en cada paso; debajo, el rinde al gancho, la merma de oreo, el rinde de desposte y los decomisos.

De mil kilos en pie quedan 392 en cajas. El sistema muestra cuánto se fue en cada paso y contra qué objetivo, con los números de la faena real, no de una planilla aparte.

  • Por tropa
  • Por productor
  • Por consignatario
  • Por categoría
  • Por día

Mirado por productor, deja de ser un número de planta y pasa a ser una decisión de compra: a quién conviene comprarle la próxima tropa.

Empaque y pallets

Cada pieza pesada,
cada caja escaneada.

En el empaque primario, cada pieza se pesa, se etiqueta y toma su calibre por el peso. La caja se arma escaneando lo que entra, y no se cierra si el peso no da.

El puesto de empaque: a la izquierda, el peso de la pieza y las últimas piezas del lote; a la derecha, una caja de bife angosto de calibre 7 UP con tres piezas escaneadas que suman 10,52 kg, pesada en 10,56 kg netos y dentro de la tolerancia.

Una caja de bife angosto de calibre 7 UP: tres piezas escaneadas y la caja pesada contra la suma de sus piezas, dentro de la tolerancia. Recién ahí se cierra y sale su etiqueta. En este puesto no hay balanza conectada y el peso se escribe; con balanza, entra solo.

  • El calibre, por pesoCada corte tiene sus rangos. La pieza nace con su calibre, su mesa y su lote, y una caja no mezcla calibres si la regla lo pide.
  • La caja, controladaEl neto contra la suma de las piezas o contra el peso fijo, con la tolerancia de cada corte. Fuera de tolerancia, no se cierra.
  • La producción, por mesaPiezas, kilos, kilos por hora y rinde de cada mesa de desposte, con varios puestos trabajando a la vez.

El pallet, con su código
de embarque.

El pallet se arma escaneando cajas y se cierra con su neto, su bruto calculado y su SSCC (Serial Shipping Container Code, el código seriado de contenedor de embarque de GS1, la organización de los códigos de barras), que sale con el prefijo GS1 de la empresa. En Expedición, escanear el pallet carga todas sus cajas de una vez.

  • La etiqueta de cada clientePlantillas por cliente, destino o producto, con el mismo diseño en pantalla, en PDF y en ZPL (Zebra Programming Language, el lenguaje de las impresoras Zebra).
  • Contramarcas del importadorCon sus límites, su cupo y la aprobación de otra persona. Y la información nutricional de cada producto.
La etiqueta logística del pallet 8, de 100 × 150 mm: treinta cajas de bife ancho Hilton enfriado, 617,6 kg netos y 642,6 kg brutos, y el SSCC en código de barras; al lado, el control de medida de GS1.

La etiqueta logística de un pallet cerrado, con su SSCC en código de barras. En la demostración lleva el prefijo 952 de demostración de GS1; en la planta, el de la empresa.

Pedidos y expedición

Ningún camión sale
con la caja equivocada.

El pedido se carga escaneando cada media y cada caja. Si algo no corresponde —un corte no habilitado para el mercado del pedido, carne de otro dueño, algo vencido, bloqueado o que ya está en otro camión— la base no lo deja subir.

Los pedidos del día: uno completo esperando que lo revise alguien que no lo preparó, uno preparándose con la carga a medias y dos que ya salieron con su patente.

La salida la aprueba alguien que no preparó la carga. Cada camión sale con dos firmas.

  • El stock, propuestoPor orden de entrega y por vencimiento, la pantalla propone qué cargar y avisa antes si un pedido no se cubre con lo que hay en cámara.
  • Nadie aprueba lo suyoQuien prepara no firma la salida. Es la misma regla que sigue el circuito de depósito de la administración.
  • Sale con todo hechoPatente, chofer, precintos y temperatura de carga. El remito electrónico cárnico, la factura precargada y, con un toque, el mensaje para el cliente.
  • Se factura lo que subióNo lo que se había pedido. Los kilos de la factura son los de cada media y cada caja que subió al camión.

Trazabilidad

Cada caja sabe
de qué tropa salió.

No es un número de lote pegado al final. Cada kilo arrastra su historia desde el campo: qué tropa, qué DT-e, qué lote, qué cámara, qué corte y en qué contenedor se fue. La media res, además, con su garrón.

La historia de una caja de vacío escaneada por su etiqueta: el campo de origen, la compra en el remate, la recepción de la tropa 2659 con su DT-e, la faena, el lote de desposte y el túnel donde está hoy; al lado, lo que alcanzaría un recall de esa tropa y el QR que ve el consumidor.

Se escanea la etiqueta de la caja y aparece todo el camino, con la fecha de cada paso: el campo, la compra, la recepción, la faena, el desposte y dónde está hoy.

Recall

Y si hay que retirarla, en minutos.

El día que el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) avisa, la pregunta no es dónde está el papel: es cuántos kilos salieron, a quién y qué queda en planta. El sistema ya lo sabe.

Un recall abierto sobre la tropa 2659: 11.744 kg alcanzados, 11.135 kg frenados en planta, dos clientes por avisar, y el detalle de dónde vino, qué se hizo con la tropa y dónde está hoy cada parte.

Lo que está en planta queda bloqueado: nadie puede despacharlo, ni siquiera si ya estaba cargado en un camión en preparación, hasta cerrar el recall. Para cada cliente se arma el aviso para compartir, y al marcarlo queda registrado quién avisó y a qué hora.

  • Kilos alcanzados
  • Lo que se bloquea en planta
  • A qué clientes avisar
  • Qué contenedores están en viaje
  • Informe del recall en PDF

Modo Planta

La línea no espera
a que vuelva internet.

En el puesto de romaneo hay guantes, frío y ruido. La pantalla muestra un número gigante y botones grandes. Y si se corta la conexión, sigue pesando: cuando vuelve, sincroniza sin que nadie haga nada.

Puesto de romaneo en Modo Planta: la tropa y el garrón, el lado de la media, el peso en números enormes con la tara del gancho descontada, y los botones Repesar, Decomiso y Confirmar e imprimir.

Con la balanza conectada, el peso entra solo, la tara del gancho se descuenta en el indicador y la etiqueta sale por la Zebra de la playa, desde la computadora o desde un teléfono Android. En el teléfono, el operario escribe el peso.

Tres niveles, según la planta.

No todas las plantas tienen las balanzas conectadas, y el sistema no obliga a cambiarlas. Cada puesto trabaja en el nivel que le toca, y se puede subir de nivel cuando la planta quiera.

  • Se tipeaEl operario carga el peso a mano. Es el piso, y alcanza para arrancar mañana.
  • Se saca una fotoSe fotografía el ticket de la balanza, el operario escribe el peso y la foto queda de respaldo.
  • Se conectaLa balanza manda el peso al puesto fijo con el protocolo de su indicador: Toledo, Mettler-Toledo y otros. Nadie tipea nada.

Los protocolos de las balanzas, las impresoras Zebra y los lectores están programados según los manuales de cada fabricante y probados con simulador; se ponen a punto con los equipos de cada planta.

El mismo puesto en el nivel Foto del ticket: el peso todavía en cero, esperando la foto del ticket de la balanza.

Cámaras y túneles

Qué hay en cada cámara,
y de quién es.

Ocupación, antigüedad y vencimientos de cada cámara, por dueño, incluido el frío alquilado a terceros. Y preparado para mostrar la temperatura de cada una cuando la planta conecta sus sensores.

Cuatro cámaras de la planta con su ocupación por dueño, los días en frío y la mercadería más vieja; una de ellas marcada fuera de rango.

Todas, de un vistazo

Propio y de terceros, oreo, cámaras y túneles, con su ocupación y los días que lleva la mercadería. En la demostración, las temperaturas son lecturas de ejemplo.

El detalle de la Cámara 4: la curva de temperatura de las últimas horas con lecturas de ejemplo, el aviso de fuera de rango y, debajo, qué hay adentro por tropa, con sus mercados.

Y una por una

Qué hay adentro, por tropa, dueño y mercado. Con los sensores de la planta conectados, suma la curva de las últimas horas y el aviso cuando se va de rango.

Mantenimiento y laboratorio

Las máquinas
que hacen el frío.

Compresores, evaporadores, condensadores, la sala de máquinas y los efluentes: cada equipo con sus paradas, sus órdenes de trabajo, su preventivo y sus repuestos. Si se para uno crítico, avisa al celular.

El tablero de mantenimiento: un equipo parado, cinco órdenes abiertas con una urgente, el preventivo vencido y por vencer, la última ronda de la sala de máquinas con una temperatura fuera de rango y los repuestos bajo el mínimo.

Lo que está parado ahora, el preventivo vencido, la última ronda con lo que se fue de rango y los repuestos que hay que reponer. Y la disponibilidad de los equipos críticos en el mes.

  • Órdenes de trabajoCorrectivas, preventivas, de mejora o de inspección, con lo que se hizo, las horas hombre y los repuestos usados.
  • Preventivo por días u horasCada vencimiento aparece en Pendientes. Al terminar la orden, el plan se renueva.
  • Rondas y pañolLas lecturas de la sala de máquinas, con lo fuera de rango marcado, y el stock de repuestos con su mínimo.

El laboratorio,
atado a la tropa.

Cada muestra queda atada a una tropa, a un lote de desposte, a una caja o a la planta, con su laboratorio y su protocolo. Cada resultado se compara con los límites que fija la planta.

  • Fuera de norma, retenidoSi el análisis es de los que retienen, lo que salió de lo analizado queda frenado en planta, como en un recall, hasta que alguien lo libera con su motivo.
  • La cámara de retenciónLo retenido se ve como una cámara más, con su motivo. Al liberarlo, vuelve a su lugar.
La muestra 17, de un lote de desposte, fuera de norma por Escherichia coli O157:H7: 107 unidades retenidas, que no se despachan ni se usan hasta liberarlas.

Una muestra del trimming salió fuera de norma: las 107 unidades que salieron de ese lote y siguen en planta quedaron retenidas, con el aviso urgente y la tarea en Pendientes.

Faena para terceros

El matarife entra
y ve lo suyo.

Los que faenan en su planta tienen su propio acceso: sus tropas, sus medias reses, su stock en cámara y su cuenta. Nada más que lo suyo. Y a fin de mes, la liquidación del servicio se arma con el contrato de cada uno.

La liquidación de septiembre de los servicios a terceros: lo que hay para facturar y lo facturado, un renglón frenado por no tener contrato y, por cada tercero, cada faena con su base, su precio de contrato y su estado.

Cada tropa faenada, cada lote despostado y la estadía en cámara del mes se valorizan con el contrato vigente. Lo que no tiene contrato se frena en rojo en vez de facturarse mal, y nada se cobra dos veces.

  • Por kilo, como se pactóVivo, en gancho o frío: el contrato define sobre qué peso se factura el servicio.
  • Cada kilo con su dueñoLa tropa, la media res y la caja saben de quién son. La planta nunca mezcla.
  • El recupero es de la plantaCueros, menudencias y sebo van a Subproductos al cerrar la faena de la tropa, con su rinde en plata por cabeza.

En su portal, el matarife ve el romaneo res por res —con el peso y la tipificación de cada una—, cuánto rindió su tropa, qué le queda en cámara, qué se le va a facturar y su cuenta corriente: lo que debe, lo vencido y lo que pagó, comprobante por comprobante. Eso reemplaza el PDF del romaneo por WhatsApp y el llamado de las siete de la tarde preguntando cuánto rindió.

Carnicerías propias

Del gancho
al mostrador.

Si el grupo tiene carnicerías, cada local es una planta más: recibe la carne con su remito, vende en el iPad del mostrador con la etiqueta de la balanza, factura con su propio punto de venta y cierra su caja. La trazabilidad no se corta en la puerta del frigorífico.

Las ofertas de la cadena de carnicerías: cuatro vigentes y una programada, lo vendido con ofertas en el mes y lo descontado; un precio especial que armó la encargada de un local, un tres por dos de vino y un combo parrillero, cada uno con lo que vendió.

La central arma las ofertas de la cadena; la encargada de un local, las de su local, hasta el tope de descuento que fija la central. El mostrador las aplica solo y cada oferta muestra lo que vendió.

  • Ofertas y combosPrecio especial, porcentaje, lleve tres y pague dos, y combos que llevan carne por kilo, por día y franja horaria. Si el cliente lleva más kilos, van con el mismo descuento.
  • El encargado, con lo suyoVe y carga sólo lo de su local: ventas, caja, stock, pedidos y ofertas. Lo controla la base, no sólo la pantalla.
  • La reposición, sugeridaLo que se vende por día hasta la próxima entrega, menos lo que hay y lo que viene en camino. El pedido llega directo a Expedición.

El almacén,
comprado en un solo lugar.

Bebidas, carbón y almacén: cada local manda su pedido, y la central lo junta en una orden por proveedor, al precio negociado. Cada orden elige si se entrega en cada local o en el depósito central, que después lo manda a cada local.

  • Entra lo que llegóEl stock suma al recibir, al costo negociado. Lo que el proveedor manda de más se rechaza con su motivo y sale en el PDF de la orden.
  • La factura, contra la ordenUna por orden, con lo recibido. Si el precio facturado no es el negociado, la diferencia queda marcada.
Una orden de compra de carbón y leña recibida en cuatro locales: lo pedido, el precio negociado y lo recibido; cuatro bolsas rechazadas en un local por venir de más; y la factura del proveedor controlada contra la orden, con 7.200 pesos facturados de más en el carbón.

Una orden recibida: lo que vino de más quedó rechazado, y la factura del proveedor cobró el carbón más caro que lo negociado. El stock quedó al precio de la orden.

Mercados y exportación

Cada mercado
tiene sus reglas.

Mercado interno, Unión Europea y cuota Hilton, China, Israel y halal, cada uno con el rito que exige, su etiqueta y sus papeles. Si el pedido dice el mercado, la base rechaza la caja que no está habilitada para él.

  • Kosher y halal, completosEl equipo rabínico y la certificadora trabajan adentro del sistema: dictámenes, glatt y rechazos quedan en la trazabilidad de cada media res.
  • Habilitaciones en la cajaCada caja nace sabiendo a qué mercados puede ir: los de la planta y, según el dictamen ritual, Israel o halal.
  • El embarque, seguidoDel contenedor a destino: los hitos del viaje, la curva del termógrafo y la llegada estimada.
  • Documentos en su lugarCada comprobante queda atado a la tropa y a la caja que respalda.

Documentos de exportación

Los papeles salen
con la carga.

Lo que se escaneó al cargar el contenedor es lo que va en los papeles. El packing list, el remito al puerto y el rótulo de cada caja se arman con los kilos reales, en el idioma del destino.

Tres papeles de un mismo contenedor a Arabia Saudita: el packing list con los pallets y la mercadería agrupada, el remito al puerto con cajas, peso neto y bruto, y dos rótulos de caja en castellano, inglés y árabe, con su código GS1-128.

Un contenedor a Yeda, con sus papeles como salen del sistema. El packing list suma el peso de los pallets al bruto y cierra con la certificación de pesos; los rótulos llevan los textos en árabe que se usan en los países del Golfo.

  • Lo que pide cada destinoEl sanitario con su modelo, halal, kosher, Angus, origen y Hilton. Se anota el número de cada uno y a cuál reemplaza.
  • Packing list y troop listUno por contenedor, con pallets, rubros y marcas. Y el traceability report, tropa por corte.
  • Vida útil por mercadoSi una caja lleva un vencimiento más largo que el que admite el destino —120 días para la carne enfriada al Golfo— o vence antes de la llegada, la ficha del embarque lo avisa.

Contenedores en viaje

El contenedor, seguido
hasta que llega.

Cada contenedor tiene su ficha con los hitos del viaje y la curva del termógrafo. El sistema está preparado para consultar a cada naviera con las credenciales que ella le da a la planta; mientras tanto, los hitos se cargan a mano.

La ficha de un contenedor a Génova: fechas de faena, producción y vencimiento, 1.013 cajas a bordo, 23.807 kg netos, el valor FOB (libre a bordo) y el consignee; los hitos del viaje cargados a mano y la curva del termógrafo, siempre en rango.

Cada contenedor tiene su ficha: lo que lleva, los hitos del viaje, la curva de temperatura y todos sus papeles, para bajarlos juntos o compartirlos. En la demostración, los hitos están cargados a mano y la curva es de ejemplo.

  • Preparado para cada navieraLee el estándar DCSA (Digital Container Shipping Association) de las grandes navieras, con las credenciales que cada una le da a la planta. Sin ellas, los hitos se cargan a mano.
  • El termógrafo que elijaRecibe las lecturas del que transmite en viaje, cuando su proveedor las manda, o lee el archivo (CSV o texto) del que se descarga al llegar.
  • El informe de temperaturaSale en PDF, para el importador o ante un reclamo.

QR de origen

Del otro lado del mundo,
escanean la caja.

Cada caja lleva un código que abre una página con su historia: en qué campo se crió, cuándo se faenó, en qué planta se elaboró y hasta cuándo se puede consumir.

Sale en castellano o en inglés, según el teléfono de quien la abre. No muestra precios, clientes ni nada de la operación: sólo lo que la planta decide contar.

La página de origen de una caja de vacío en un teléfono: elaborada el 30 de septiembre, 20,5 kg, criada en Saladillo, faenada el 28 de septiembre y elaborada en la planta de Lobos.

La administración, adentro

Un sistema,
no dos.

La compra de hacienda termina en una cuenta corriente con el consignatario, y esa cuenta se paga con un e-cheq. Si eso vive en otro programa, alguien lo vuelve a tipear todos los días.

BTMS Frigo trae la administración del día a día: facturación electrónica para ARCA, bancos en pesos y dólares, e-cheqs y cheques de papel con su foto, impuestos, flujo de fondos e informes para el contador.

El inicio en modo grupo: 687 cabezas faenadas hoy en dos plantas, cada planta con su faena, su rinde y sus alertas, y la plata de la empresa: bancos, lo que hay para cobrar, lo que se debe por hacienda y los cheques emitidos.

El jefe de planta ve su día; la dirección ve el grupo consolidado. La misma app, y cada rol ve sólo lo que le toca.

Cheques y tesorería

El cheque de papel
también se controla.

En la hacienda todavía se paga con papel. Cada cheque se carga con la foto del frente y del dorso; tipeando la banda de números de abajo, se completan el banco, la sucursal y el número.

  • La ley, adentroPlazos de presentación, los 360 días del diferido, los topes de endoso y el «no a la orden».
  • Dónde está el papelEn la caja fuerte, en el banco con su boleta o entregado a un proveedor.
  • Avalado y descontadoLa SGR (Sociedad de Garantía Recíproca) que lo avala y dónde se descontó: en el banco o en el mercado.
La ficha de un cheque de pago diferido en cartera, avalado por una SGR: importe, fecha de pago, librador, banco, que está en la caja fuerte, la banda de números leída y qué hacer con él.

Los e-cheqs se cargan subiendo el PDF del banco y se revisan antes de guardarlos; los de papel, con su foto. Los dos viven en la misma cartera y cuentan igual en la posición.

Personal y sueldos

El reloj de la planta
llega al recibo.

Legajos, convenio de la carne, horarios por sector, licencias y liquidación, en el mismo sistema que pesa las medias reses. Las marcaciones se importan del reloj de la planta y el presentismo se calcula con ellas.

La asistencia de septiembre: cada operario con sus días completos, las llegadas tarde, las faltas de marca, las licencias y quién está en planta ahora.

Un vistazo al mes: quién llegó tarde, a quién le falta una marca, quién está de licencia y quién está en la planta ahora mismo.

  • El premio sale de la faenaCabezas faenadas en la planta de cada operario, los días que marcó entrada. Nadie arma la planilla a mano.
  • Convenio y escalasCategorías, antigüedad, presentismo y cuota sindical según el convenio, con las escalas que carga la planta. Fuera de convenio, con su propio básico.
  • Cada planta, su genteVarias empresas y plantas, cada una con su nómina, sus horarios y sus cargas sociales.

Asistente con inteligencia artificial

«¿Cuánto le facturo
a Pérez este mes?»

Escrito así, en castellano, tiene respuesta. El asistente busca en los datos de la planta, cruza lo que ya se facturó con los contratos vigentes y contesta con números. No arma un informe para que alguien lo interprete después.

El asistente contesta que a Matarife Pérez no se le facturó nada este mes, que hay $ 8.251.460 por facturar y que un renglón de desposte está frenado por no tener contrato; al lado abrió la pantalla de Servicios a terceros.

La respuesta no se queda en el número: avisa que un renglón de desposte está frenado por no tener contrato, y abre la pantalla donde se ve. En la demostración sin conexión a la inteligencia artificial, como en esta captura, las respuestas son de ejemplo, armadas con las mismas cuentas del sistema.

  • Los números los saca el sistemaLas cuentas las hace la app, como en cualquier pantalla; el asistente las lee y las explica. No estima ni redondea por su cuenta.
  • Dice lo que todavía no sabeSi una tropa está en oreo, avisa que el rinde final va a cambiar en vez de dar un número que mañana no cierra.
  • Se le pide y lleva«Abrir Expedición» abre la pantalla. Y para quien no conoce el sistema, arranca un recorrido guiado.
  • Averigua, no emiteNo emite comprobantes ni firma por nadie. Eso lo sigue haciendo una persona, con su rol y su firma.

En cada instalación se conecta con la clave de inteligencia artificial de la empresa. En la demostración, contesta sobre la planta de ejemplo.

En cualquier pantalla

La misma empresa,
en cualquier pantalla.

No hay una versión para la computadora y otra recortada para el celular: es el mismo sistema, que se acomoda a la pantalla que haya a mano. En el teléfono se instala como una app más, y sin señal se sigue cargando y consultando.

El sistema en una computadora: el inicio de la planta con la faena del día, el rinde al gancho, lo que hay en cámaras y los embarques en viaje.

Computadora

La oficina: el día completo, los informes y la facturación.

El sistema en una tablet: las cámaras y túneles con su ocupación y de quién es la mercadería.

Tablet

La recorrida por las cámaras, con la pantalla en la mano.

El sistema en un teléfono: la faena de hoy, el rinde, lo que hay en cámaras y el próximo embarque.

Teléfono

La planta en el bolsillo, esté donde esté.

  • Se instala como app
  • Carga y consulta sin conexión
  • Sincroniza al volver la señal
  • Nada que instalar en la oficina
  • iPhone, Android, Mac y Windows

A la medida de cada planta

Ninguna planta es tan chica,
ni tan grande.

BTMS Frigo se arma con los módulos que cada planta usa y crece con ella. Lo que hoy está apagado se prende el día que hace falta, en la misma base y con los datos de siempre: no hay que cambiar de sistema ni migrar nada.

  • La planta chicaArranca con lo justo: la hacienda, la faena, las cámaras y la administración. Si las balanzas no están conectadas, se tipea o se saca una foto del ticket.
  • La planta que creceSuma el desposte, la expedición, sus carnicerías o su fábrica de chacinados cuando los necesita, y conecta las balanzas cuando quiere.
  • El grupoVarias plantas y sociedades, carnicerías propias, exportación y el grupo consolidado, en el mismo sistema.

Cada instalación se pone en marcha con una guía paso a paso que no avanza hasta comprobar que el paso anterior quedó cumplido: nada queda a medio hacer.

Confidencialidad

Sus datos son suyos.

BTMS administra el servidor, pero mira los datos de la empresa sólo con su permiso, como dice el convenio de confidencialidad que se firma con cada cliente. Y lo controla la base de datos, no sólo la pantalla.

  • Por un plazoQuien administra autoriza al soporte por 2 horas, 24, 48 o 7 días, y anota para qué.
  • RevocableEl permiso se corta en el acto, cuando la empresa quiere. No se alarga: si hace falta más tiempo, se da otro.
  • RegistradoCada autorización y cada ingreso del soporte quedan anotados, con quién, para qué y cuándo. Nada de eso se borra.

La empresa tampoco entrega su clave fiscal: para facturar por ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), autoriza a BTMS con su propia clave y lo puede revocar cuando quiera. Y los datos se los lleva cuando quiere: todo sale en Excel, cada listado y la copia completa de todas las tablas.

Todas las funcionalidades

Todo lo que hace,
en una sola lista.

Más de doscientas funciones, agrupadas como se trabaja en la planta: de la hacienda a la exportación, y de la tesorería a los sueldos.

    BTMS Frigo

    Hecho para su planta.

    Cada frigorífico tiene su circuito, sus contratos, sus mercados y su nivel de tecnología. El sistema se confecciona sobre eso: no se programa de cero ni se fuerza a la planta a trabajar de otra manera.

    La demostración se hace con usted, sobre el circuito de su planta. Se pide por WhatsApp.

    Business Tailor Made Solutions · Sistemas de gestión a medida